Se dicen los poemas que ensanchan los pulmones de cuantos, asfixiados, piden ser, piden ritmo, piden ley para aquello que sienten excesivo.
Poesía para el pobre, poesía necesaria como el pan de cada día,como el aire que exigimos trece veces por minuto, para ser y en tanto somos dar un sí que glorifica.
Maldigo la poesía concebida como un lujo cultural por los neutrales que, lavándose las manos, se desentienden y evaden. Maldigo la poesía de quien no toma partido hasta mancharse.
No es una poesía gota a gota pensada. No es un bello producto. No es un fruto perfecto. Es algo como el aire que todos respiramos y es el canto que espacia cuanto dentro llevamos.
Son palabras que todos repetimos sintiendo como nuestras, y vuelan. Son más que lo mentado. Son lo más necesario: lo que no tiene nombre. Son gritos en el cielo, y en la tierra son actos.

(Gabriel Celaya)
::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::

Instrucciones de uso.

La plantilla de este blog, como creo que no sería seguramente necesario explicar, tiene dos columnas independientes. La de la Izquierda, más ancha, con entradas, textos e imagenes, propias. Y la de la derecha, más estrecha, asimismo independiente aunque textos e imágenes de una y otra puedan coincidir a la misma altura en la pantalla.
Por lo demás se use y ojalá se abuse en el mejor sentido. Se admiten todos los comentarios y críticas. Significará que los poemas, textos o imágenes habrán podido sugerir algo positivo al visitante o lector.
¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨
¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨

martes, 27 de abril de 2010

No me llames.



No me llames, renuncio a tu palabra,
huyo con la marea, claudico, retrocedo,
ya no habrá mas acoso de nuevas pleamares.
Vuelvo hacia atrás, soy anónima umbría
en los azules pazos que hoy invade la niebla;
donde ya solo cunde este llanto callado
de escoria y de ceniza
y se han tomado en piedra las pálidas sirenas
que proclamaron mi nombre en la resaca ;
que un día sostuvieron mis blasones de espuma.

Como las tristes alas del silencio este dolor de fuego
es ya solo el fantasma que crepita en los bosques
y ha vestido la tierra de luto riguroso,
de una extraña marea de ajados vegetales
como las cruces de un ocre cementerio.

No me llames, porque ya he regresado
a la tiniebla helada del granito,
al lodo desolado del lecho portuario,
donde el alcohol de cobre de viejos alambiques
adormece la ardiente memoria del fracaso.
Aquí yacen las naves de fingida inocencia
que traficaron con mis sueños de amor,
que arrojaron al agua con prisa delincuente
incontables alijos del polvo de mi nombre.

Seré el último muerto en la Quintana
detrás de aquella fábrica de piedra atormentada
donde el sol del crepúsculo pinta dorados líquenes
y detienen sus rutas circulares los astros.
y seré piedra rota, talla decapitada
de un anónimo apóstol de arquivolta.
Me perderé en la playa
para trazar finales trayectorias oscuras
que conducen hacia el único norte,
hacia el mar que ilumina con brasas minerales
el brillo plateado de los seres marinos.

Hasta que ya no puedas soportar por más tiempo
la ausencia de mi nombre entre en tus labios
el sonido perdido que solo tú convocas
como creciente flujo de aguas que te cercan
y atraes como la luna;
hasta que vuelva a crecer en tu boca
y me llames y digas: eres tú la palabra
el fuego y el olvido, el nombre que no ceja
como el mar que siempre se renueva
y vuelve, y vuelve, y vuelve
y vuelve para siempre.


A. Piquer ("Paleografías)

1 comentario:

Laura Gómez Recas dijo...

La densidad del poema es parte de la tortura que relata. Y, de repente (o eso a mí me parece), se relaja en la última estrofa, más ligera y profundamente romántica. Porque ahí está la motivación que mueve cada verso.
Quizás es un juego formal no buscado, quizás, sí. Sea como sea, lo he notado al leer y eso es genial.

Un beso.
Laura